Conoce Valera



Historia

Existen varias versiones acerca del porque la floreciente y majestuosa ciudad de Valera, adquiere ese nombre. La primera se refiere a su primer poblador, Don Marcos Valera; a quien le designaban sus propiedades con su nombre y que se lega para la posteridad en su honor. La segunda, es que cuando el primer encomendero Don Marcos Valera entra en propiedad legitima al comprar los terrenos de las colinas, posteriormente le cede en calidad de venta un pedazo de tierra a un religioso de apellido Valera, (miembro familiar) y que funda su hato distinguiéndolo con su nombre. La tercera habla acerca de descendientes del encomendero y que en conjunto designan a la vasta meseta con el nombre de su antecesor para distinguirla de otras posesiones habidas en Motatan, no se sabe a ciencia cierta el año de su fundación aunque varios historiadores coinciden al afirmar que el 25 de agosto de 1811. Otros expresan que fue en 1817 en tierras de propiedad de Doña Mercedes Díaz de Terán y del Dr. Gabriel Briceño.

El Obispo Lasso de la Vega la eleva a Parroquia el 15 de febrero de 1820.

La ubicación de Valera es privilegiada para su desarrollo comercial e industrial, pues es punto de intersección entre las vías Mérida - Maracaibo - Caracas - San Cristóbal.

Su primer periódico, circuló regularmente fue el Diario de Valera, dirigido por el Dr. José María Colina en el año 1900.

El Primer registrador Público de la Ciudad fue Fabián Salas.

Valera en 1853 fue víctima de una terrible epidemia, la cual hizo que esta quedara prácticamente solitaria al huir sus habitantes a los pueblos vecinos. Pero la urbe renació rápidamente y cobró luz y auge comercial. La tradición ubica a la Valera romántica como la que adornaba sus calles con arcos repletos de flores embanderaba sus casas en los días históricos y religiosos como los del 24 de Julio y Corpus, las de las serenatas de la luz de la luna, la ciudad lírica donde concibiera Laudelino Mejías el inolvidable “Conticinio”.

Valera ha sido cima de significativos valores, entre los cuales destacan Ana Enriqueta Terán, Adriano González León, así como de hijos adoptivos, entre ellos José Antonio Tagliaferro, Rafael Gallegos Celis, Américo Briceño Valero, Domingo Giacomini, Pompeyo Oliva.

Entre sus construcciones notables figuran la Iglesia San Juan Bautista, templo de estilo Gótico creado bajo la dirección de los Pbros. Guillermo José Parra y José Humberto Contreras. Uno de sus Puentes más antiguos y resistentes es el del Río construido sobre el Motatán en la vía que conduce a Carvajal y Trujillo. Se levantó en el año 1934 por el Ing. Civil y el maestro de obra Ángel Tognetti.

Valera posee modernas edificaciones comerciales, Ateneo, Hoteles, Avenidas, el Parque de los Ilustres y el Parque Ferial Agropecuario, bautizado con el nombre de sus fundadores. La ciudad moderna extendió sus brazos por los cañaverales La Plata, San Luis y Morón, en la parte Norte. Al sur se tragó los cactus y la vegetación rastrera, creándose una elegante urbanización, Las Acacias.

Por el este se hizo populosa en el barrio el Milagro, y por el oeste hizo brotar barrios en las colinas, en los cerros y la Urbanización San Antonio.

Las Colinas Valeranas son celosías entre las montañas y las tierras anegadas por las aguas entre los cerros y los valles. A ellos el verdor pereció para proclamar el reino del verano. Esta es la Valera de las siete colinas, la corta pero maravillosa ciudad donde el porvenir se abre con el magnetismo festivo, como homenaje a su dinamismo y progreso.



Datos Generales

Como ciudad la integran dos parroquias: Mercedes Díaz (primigenia, desde 1820) y Juan Ignacio Montilla (desde 1945). Como Municipio Autónomo la conforman seis parroquias: Mercedes Díaz, capital Mercedes Díaz; Juan Ignacio Montilla, capital Juan Ignacio Montilla; La Beatriz, capital La Beatriz; San Luís, capital San Luís; Mendoza, capital Mendoza del Momboy; La Puerta, capital La Puerta. La capital del Municipio es Valera.

Límites

NORTE: Parroquia Motatan del Municipio Motatan.

SUR: Parroquias La Quebrada, Jajo, La Mesa del Municipio Urdaneta y Timotes del Estado Mérida.

ESTE: Parroquia Carvajal y Antonio Nicolás Briceño del Municipio San Rafael de Carvajal y Parroquia Santiago del Municipio Urdaneta.

OESTE: Parroquia Monte Carmelo del Municipio Monte Carmelo y Parroquia Escuque, Santa Rita y Sabana Libre del Municipio Escuque.

Patrono

Valera se funda el 15 de Febrero de 1820 bajo la advocación de San Juan Bautista, cuya celebración es el 24 de junio. Sin embargo, al expandirse la ciudad en Municipio, sus parroquias y sectores internos apelan al santoral católico para ofrecer devociones a otros patronos. Así se celebra también el día de San José, San Pedro, La Candelaria, San Pablo, San Luís, San Isidro, Virgen de Las Mercedes, San Rafael, Santa Catalina, Santa Rosalía, San Benito, Virgen del Valle, Ntra. Señora de la Chiquinquirá, San Luís Gonzaga, El Nazareno.

Datos Generales

ALTITUD

541 m.s.n.m.

TEMPERATURA

25ºC. (En su zona alta, baja a 18ºC.)

SUPERFICIE

240 Kms2

UBICACION

Sur del Estado Trujillo.

COORDENADAS

Latitud Norte

09º 02´ 00´´ 09º 22´ 00´´

Longitud Oeste

70º 36´ 00´´ 70º 48´ 00´´

POBLACION

136.129 Hab.(Censo 2011)

GENTILICIO

Valerano/a

CODIGO POSTAL

3101



Valera y sus 7 Colinas

Valera está situada en una meseta rodeada de siete colinas –cual la Roma Italiana- vigilantes pétreos y arenosos que han ido perdiendo su verdor de montaña para súper-poblarse y convertirse en barrios rurales aledaños a la planicie de la gran metrópoli; alturas desde donde se puede observar la gran ciudad cosmopolita desde todos los puntos cardinales.

Colina La Concepción: (Cerro La Concepción o Cerro a Juro), está ubicada en el límite de la Calle 08, (llamada Calle Motatan) bordeando el Punto de Mérida (Calle 08 con Avenida 04) y continuando al suroeste (Barrio El Milagro). Su nombre se debe a que en ese lugar existían varias comadronas (siete parteras) que eran las que atendían los partos a domicilio cuando el médico no estabas cerca o a disposición en el dispensario del sector. Este nombre también es aceptado en virtud a la fe religiosa y veneración a la Inmaculada Concepción de María de Nazaret. Esta loma colinda con el Cerro La Pollera en una bifurcación frente a la calle 08 en su punto ciego, llamado Calle Motatan.

Colina La Pollera: (Cerro La Pollera), comienza en la Calle 17 y baja diez calles más para ubicarse como límite bordeante de las Avenidas 02-03-04, llegando al Punto de Mérida, en la esquina convergente de la Avenida Cuatro y la Calle 08, siguiendo al suroeste hasta el límite con el Cerro La Concepción en un punto ciego del comienzo de la Calle 08. Su nombre se debe a que cuando se inicia la expansión de la ciudad con la compra del Llano de San Pedro (1891), en ese sitio existía una granja avícola (o criadero de plumíferas), que suministraba las aves necesarias a la ciudad para el consumo doméstico (pollos, gallinas, pájaros, gansos, patos). Más hacia el sur-oeste, se extiende esta colina (sin poblar) hacia la hoy Avenida Bolivariana, colindando con el viaducto que comunica con La Beatriz.

Colina La Cruz: (Cerro La Cruz), situada al Noroeste, al final de la Calle 07. Desde esta cima se puede observar un 50% de la ciudad. Es la loma que se observa desde la Plaza Bolívar y que majestuosamente se levanta como gigante vigía. Su nombre se debe a que en la popa y mirando a la ciudad, fue instalada una Cruz de La Misión (1951) de unos cuatro metros de alto con el fin de venerarla cada 03 de Mayo. Se viste, se le colocan luces incandescentes y se la hace el Rosario a la Cruz de Mayo. Su vistosidad es un atractivo cultural que identifica y que se puede observar y admirar desde todas las calles.

Colina El Cementerio: (Cerro El Cementerio o Cerro El Quemador), se encuentra al Oeste de la ciudad, vía hacia Escuque y Betijoque. Es todo el cerro que bordea hacia la izquierda el cementerio municipal y que comienza colindando con Las Mercedes rumbo a la salida para La Floresta; abarca el borde del cementerio municipal; en su parte posterior limita la Calle 16 y la bordea hacia el sur en la zona de San José (detrás de la avenida Bolívar Sector Las Acacias y que se conecta con el Cerro La Caja de Agua y culmina en la entrada del Barrio Cienfuegos). Su nombre se debe a que es el frente del cementerio de la ciudad y hace cuarenta años también había allí el quemador de basura.

Colina La Cabaña: (Cerro La Cabaña), se ubica al sur, hacia la derecha de la ciudad, subiendo la Avenida Bolívar –Las Acacias- Mendoza. Bordea el Sector San José y comunica con Escuque por una carretera que comienza en la Estación de Servicio La Esperanza. Es una zona rural de la ciudad, muy poblada. Su nombre se debe a que en tiempos de la colonia le dieron la libertad al Negro Norberto, un labriego beneficiado por su trabajo y dedicación a su amo. Como no tenía donde ir, se encamino colina arriba y construyo para si una gran cabaña donde vivió mucho tiempo. Fue su propiedad donde sembraba rubros agrícolas de todo tipo y los vendía o los cambiaba en la ciudad, como modus vivendi. Durante su estancia se fueron a morar a los alrededores de ese monte otros labriegos más hasta formar una pequeña aldea. La primera vivienda dio el nombre al sitio.

Colina La Plata: (Cerro La Plata, Cerro Morón o Cerro Evangélico), situado frente al Cuartel de Bomberos; esta colina está limitada por el final de la Avenida 09, Sector El Bolo, el Mercado Municipal y la Urbanización Morón. Su nombre se debe a que toda la planicie a los pies de este cerro eran terrenos de la Gran Hacienda La Plata, con ramificaciones hacia el este y noreste de la ciudad; es otro de los sectores rurales muy poblado. Comunica por caminos y escaleras con Morón, San Isidro, con la calle del mercado municipal y final de las avenidas 09 y 10 en el punto de inicio de La Marchantita en su calle posterior con El Bolo. El apelativo de Cerro Morón es porque al Oeste queda frente de esta urbanización. Y lo de evangélico es porque en los últimos tiempos construyeron un templo evangélico donde se ofician los servicios a sus creyentes.

Colina La Cienaga: (Cerro La Cienaga), situada un poco más abajo del Cerro La Cruz, final de las Calles 04,05,06; la limita la Avenida 16, tomando rumbo hacia Lasso La Vega en los sectores límites del Ambulatorio de Lasso La Vega. Su nombre se debe a que hace unos cincuenta años existió por esos sitios una laguna que servia para lavar ropa y bañarse, pero que cuando llovía torrencialmente todo el sector se convertía en toda una ciénaga (o ciénega) entre barro, agua y monte menor. Se comenta que en un principio existían allí caimanes, babillas, animales silvestres de monte y hermosas garzas y pájaros picoteando en busca de comida.



Nuestra Valera hoy

Valera es el centro comercial piloto del Estado Trujillo por tener la mayor y más variada gama de expresiones comerciales que va desde el comercio informal hasta las más sofisticadas empresas del intercambio y producción; sin obviar la parte cultural donde es una potencia. Algunas personas la han llamado capital financiera y capital económica.

La Valera cosmopolita que presenta el tercer milenio nos avizora una ciudad moderna, con horizontes de desarrollo que solo requieren de iniciativas, mantenimiento y mejoras de los proyectos y programas. Ya algunos planificadores y constructores de la ciudad, han ofrecido su concurso para el centro poblado de las siete colinas y las fuerzas vivas de las parroquias han presentado al Ejecutivo Regional y Organismos Coadyuvantes proyectos para desarrollar las condiciones ambientales y familiares de la capital y de los pueblos que conforman el municipio.

En materia educacional Valera presenta todos los niveles y modalidades que ofrecen oportunidad de estudio y capacitación para todos los ciudadanos. Jardines de Infancia, Escuelas Básicas, Liceos Formales y Técnicos, Un Tecnológico Oficial y Tres Privados de primer orden académico, cinco núcleos académicos de universidades, el instituto nacional de cooperación educativa y un sin número de institutos públicos y privados que capacitan en los niveles básicos y de oficios; sin olvidar las instituciones que funcionan en horario nocturno para dar oportunidad de superación a jóvenes y adultos que trabajan.

En este aspecto existen también el Ateneo y dos salas de exposición cultural público a los que se le agregan la Plaza Bolívar, Plaza Sucre y Parque Los Ilustres, los museos de primer orden donde nuestra historia y forma de ser permanecen incólume ante las generaciones y, por supuesto, la obligada referencia de convicción: los diferentes templos de la Iglesia Católica, sin dejar de mencionar los de la evangélica y otras manifestaciones.

Ofrece una variedad de comercios dignos y de gente que da lo mejor de sí para ayudar a la superación familiar y de desarrollo del municipio. Comercio Informal cada vez en crecimiento, comercio instalado, compra-venta de artefactos y vehículos, elaboración artesanal, venta de materias prima para todos los oficios, manufacturas locales.

La mejor fluidez de transporte colectivo representado en sus catorce líneas de taxi y cuatro de circunvalación como medios de movilización interna y la innumerable cantidad de líneas de transporte interurbano hacia todas las ciudades aledañas y zonales, dan una palpable muestra de lo que Valera representa en el progreso colectivo.

En la parte turística la ciudad ofrece sus plazas en cada parroquia y en cada sector; su Rió Motatan y Momboy la privilegiada vista desde cualquiera de sus siete colinas; ateneo, centros de diversión diurno y nocturno, la belleza de sus calles y sus edificaciones modernas que son muestras de la arquitectura avanzante, sus iglesias con delineación desde un económico estilo de cuadratura galponal de una sola nave hasta la representación de la más sofisticada combinación de lo gótico, romántico y contemporáneo en tres naves significativas.

Cada parroquia ofrece propios y visitantes oportunidades de manifestar su agrado en la estadía en esta ciudad que puede convertirse en modelo de movilidad social para la zona. La zona industrial con capacidad para todo tipo de fábricas, industrias y ventas al mayor y detal de productos de consumo masivo. Asimismo la ciudad deportiva con todas las comodidades para el más exigente competidor o practicante de deportes individual o de equipo.

El comercio es de lo más llamativo y ya es un paseo obligado por sus calles para detenerse a realizar algunas compras necesarias o de souvenir que nos recuerde la visita a la gran urbe de esta gran meseta en el portal de la majestuosa montaña andina.

Pero quizás lo básico y lo mejor para el crecimiento y presencia de este esfuerzo de desarrollo integral de la ciudad sea su gente. Es una muestra de lo que se puede hacer cuando la intención mancomunada está presente por el bien común; como una fuerza unitaria donde lo social prevalece.